Obligación de hacer la declaración de la renta en 2016

Según la actual legislación y tras las modificaciones introducidas por la Ley de Presupuestos del Estado los importes mínimos para presentar el impuesto de la renta no varían respecto a la campaña de la Renta 2015 (correspondiente al ejercicio fiscal 2014). Así, tendrán la obligación de hacer la declaración de la renta en 2016, correspondiente a las rentas obtenidas a lo largo de 2015, quienes perciban un mínimo 22.000 euros brutos anuales por rendimientos del trabajo si proceden de un único pagador.

Hay que tener en cuenta que la ley mete en el saco de los rendimientos del trabajo, las prestaciones por desempleo, las pensiones de jubilación, las pensiones compensatorias como resultado de una sentencia de separación o divorcio o las pensiones alimenticias salvo las fijadas judicialmente, entre otros.

También existe obligación de presentar el IRPF para aquellos contribuyentes que tuvieron dos o más pagadores el año anterior, siempre y cuando lo percibido del segundo pagador o la suma del segundo y posteriores supere los 1.500 euros. Para estos supuestos el importe mínimo a partir del cual debemos hacer la declaración de la renta es de 11.200 euros. Si no llegamos a los 1.500 euros, nuestro límite seguirá siendo 22.000 euros.

A la hora de calcular nuestro mínimo para hacer la declaración de la renta el año que viene en caso de tener varios ingresos por rendimientos del trabajo, el criterio del orden de los pagadores es por cuantía y no temporal, es decir, el primer pagador no será el del primer trabajo que tuviste en el año sino quien más te pagó.

Otro detalle muy importante a tener en cuenta: los mínimos que fija la Administración a partir de los cuales tenemos obligación de hacer la declaración no se modifican por el hecho de que la declaración sea conjunta. Son los mismos, con independencia del tipo de declaración. A priori, puede parecer injusto, pero teniendo en cuenta que en caso de matrimonios que trabajen los dos siempre sale mejor hacer la declaración individual, no parece que el hecho de que el mínimo no varíe sea algo perjudicial.

Y por último, una recomendación para quien no tiene obligación a hacer la declaración de la renta en 2016: dado que la Agencia Tributaria envía ya el borrador a la inmensa mayoría de contribuyentes (los que cumplen el perfil borrador, como ellos le llaman), incluido los no obligados, es conveniente revisarlo y si sale a devolver, confirmarlo inmediatamente.